La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso que provoca en las personas ataques repentinos en el cerebro como convulsiones violentas, movimientos incontrolables o pérdida del conocimiento de forma repetitiva. Una crisis epiléptica es una breve actividad eléctrica en alguna zona del cerebro. La epilepsia no es contagiosa; pero cualquier persona puede desarrollar esta enfermedad.

En los Estados Unidos hay aproximadamente 710,000 Hispanos que viven con epilepsia. Cada año se diagnostican más de 150,000 casos nuevos. Una de cada 26 personas desarrollará epilepsia en algún momento de su vida.

La epilepsia no discrimina. Afecta a niños y a adultos, hombres y mujeres, así como a personas de todas las razas, religiones, etnias y clases sociales. Aunque es más común que se diagnostique durante la infancia o después de los 65 años, la epilepsia puede ocurrir a cualquier edad.

Diagnóstico

Generalmente las crisis epilépticas son el problema principal para las personas con epilepsia, pero a la par, también pueden ocurrir otros problemas neurológicos o del desarrollo. Hay varios métodos para diagnosticar la epilepsia:

  • El encefalograma (EEG) es una de las pruebas más importantes ya que registra la actividad eléctrica del cerebro. Algunos patrones de actividad son exclusivos de ciertos tipos de crisis.
  • También importantes son la historia clínica, examen físico y neurológico, análisis de sangre y otras pruebas ya que estos ayudan a diagnosticar la epilepsia y detectan otras enfermedades o causas.
  • Los estudios de imagen como tomografía computada (TC), resonancia magnética (IRM) o tomografía por emisión de positrones (PET) examinan la estructura y función del cerebro. Se necesita hacer una IRM a cualquier persona nueva que sufra una crisis epiléptica. Posteriormente se puede realizar un PET y otras imágenes avanzadas si es necesario.
  • Una buena descripción del episodio, un relato de un testigo, o una grabación de video son clave para determinar si el episodio fue una crisis epiléptica y de qué tipo.

Tipos De Crisis Epilépticas

Los tipos de crisis epilépticas más comunes incluyen:

  • De Inicio Generalizado – Tónico-Clónico (Grand mal o “Gran Mal”) – Convulsiones, músculos rígidos, sacudidas; típicamente dura de 1 a 3 minutos y al final puede tener un período de confusión.
  • De Inicio Generalizado Ausencia (Petit mal o “Pequeño Mal”) – Mirada fija que sólo dura unos segundos; algunas veces está acompañada de parpadeo o de movimientos de los dientes (como masticando).
  • De Inicio Focal – Conocimiento Alterado (Parciales Complejas) – Mirada fija y expresión facial aturdida; la persona no está consciente de lo que está sucediendo o no lo recordará; la persona puede realizar movimientos repetitivos sin sentido y puede ser que no pueda hablar con normalidad; típicamente dura 1 ó 2 minutos y puede estar seguida por confusión transitoria.
  • De Inicio Focal – Conocimiento Normal (Parcial Simple) – Movimientos en una o más partes del cuerpo, sensaciones anormales o aberraciones psíquicas que pueden vistas o no por los demás; la persona está al tanto de lo que le ocurre durante la crisis.
  • Atónica (Ataques de Caída) – Colapso repentino recuperándose en menos de un minuto.
  • Mioclónica – Sacudidas repentinas, breves y masivas en una o todas las partes del cuerpo.

Causas

En más de la mitad de los casos, la causa es desconocida. Cuando se puede encontrar una causa, suele ser una de éstas:

  • Lesión en la cabeza
  • Trauma en la cabeza
  • Infección en el cerebro
  • Derrame cerebral
  • Tumor cerebral
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Malformación en un área del cerebro
  • Factores genéticos