Muerte Súbita Inesperada en Epilepsia (Sudden Unexpected Death in Epilepsy o SUDEP por sus siglas en inglés) es la muerte repentina e inesperada de una persona con epilepsia. Aunque es rara, sucede en 1 de cada 1,000 personas con epilepsia. El riesgo en niños puede ser menor. Una manera de disminuir el riesgo es tener la menor cantidad de crisis epilépticas que sea posible.

SUDEP puede ocurrir en cualquier momento y con cualquier tipo de crisis. Ocurre más frecuentemente en personas con:

  • Crisis tónico-clónicas
  • Crisis descontroladas
  • Crisis nocturnas

Para disminuir los riesgos de SUDEP:

  • Tome sus medicamentos a tiempo, cada día, tal y como indique su receta. Las personas cuyas crisis epilépticas no son controladas tienen casi 40 veces más probabilidades de muerte que aquellas cuya epilepsia está bajo control.
  • Mantenga un diario de las crisis epilépticas, resultados de exámenes y preguntas para su equipo de salud.
  • Conozca los factores que provoquen sus crisis epilépticas.
  • Para muchas personas, no dormir lo suficiente, tomar demasiado alcohol, o sentirse estresado(a) puede desencadenar más crisis epilépticas.
  • Diseñe y comparta su propio Plan de Respuesta Para Crisis Epilépticas.
  • Obtenga la información de su médico y compártala con su familia, amigos, compañeros de trabajo o maestros.
  • Hablen con su médico, familia y amigos sobre cómo pueden mejorar su seguridad durante la noche.
  • Si tiene ataques en la noche, hable con su equipo de salud sobre su seguridad.
  • Tenga a alguien que lo cuide después de un ataque epiléptico o comparta dormitorio.
  • Pregúntele a su equipo de salud sobre aparatos de alerta para ataques epilépticos y como obtener ayuda después de una crisis.
  • Dígale a su familia y a sus amigos sobre la epilepsia y sobre SUDEP. Sus amigos y sus familiares se preocupan por usted, así que infórmeles sobre sus riesgos. Asegúrese de que ellos sepan cuando deben llamar al 911.

Algunas otras condiciones de salud pueden aumentar su riesgo de morir o de lastimarse durante o después de una crisis. Vea a su médico primario para chequeos regulares con el fin de mantener una buena salud.

Su meta es cero

Obtener el mejor control posible de sus crisis epilépticas es uno de los pasos hacia la disminución del riesgo de SUDEP. Que su meta sea cero crisis epilépticas, significa que debe seguir intentándolo. Algunas personas pueden llegar a tener un control completo de las crisis epilépticas con los tratamientos disponibles. Otros, especialmente los que padecen una forma compleja de epilepsia o un tipo que no responde al medicamento, puede ser que nunca logren tener cero crisis. Si ésta última es su situación, aun así, no debería darse por vencido. Es muy importante para usted y para su familia hacer todo lo posible para disminuir sus riesgos – disminuir el riesgo de crisis epilépticas, crisis epilépticas severas o largas, desencadenantes y posibles complicaciones. Hay muchas estrategias que pueden variar de una persona a otra; aquí le damos 4 importantes con las que puede comenzar:

  • Tome los medicamentos tal como se le recetaron – las cantidades consistentes y regulares de los medicamentos son clave para que funcionen bien contra las crisis epilépticas.
  • Duerma lo suficiente – no dormir lo suficiente o tener una mala calidad de sueño son factores que provocan las crisis epilépticas.
  • Limite el consumo de alcohol - consumir demasiado alcohol puede hacer que una persona esté más propensa a tener crisis epilépticas, especialmente al día siguiente de haber bebido. Algunos medicamentos para las crisis epilépticas pueden reducir su tolerancia al alcohol y puede llevarlo a estado de ebriedad con mayor facilidad.
  • Esmérese por detener las crisis epilépticas – no se dé por vencido(a) y no se conforme con una vida con crisis epilépticas a repetición. Sea proactivo(a) y visite un especialista en epilepsia si aún está teniendo crisis epilépticas o efectos secundarios debido a los medicamentos.