Si tiene epilepsia, podría sufrir de crisis epilépticas en las que pierde el conocimiento o se cae inesperadamente. La mayoría de las crisis epilépticas no le harán daño. Sin embargo, se puede lastimar si es que ocurren en ciertos lugares, así que este pendiente de su alrededor. Algunos peligros son fáciles de detectar, como por ejemplo el agua profunda o el borde de un precipicio. Algunos otros están escondidos en lugares como la cocina o el baño. Esto no significa que debe dejar de hacer todo y no ir absolutamente a ningún lado. Lo más probable es que algunos cambios simples puedan ayudarle a mantenerse a salvo y seguir teniendo una vida activa. Piense y planifique con anticipación.

La seguridad todos los días

Los siguientes consejos le ayudarán a convivir de forma más segura con las crisis epilépticas. Puede usarlos para ayudar a que sus hijos u otras personas que le brindan atención estén más seguros también.

  • Asegúrese de que todos en la familia sepan qué hacer cuando usted tiene una crisis epiléptica.
  • Asegúrese de que sepan cuándo llamar y pedir ayuda.
  • Use un brazalete o un collar de identificación médica que diga que usted tiene epilepsia.
  • Tome los medicamentos a la hora indicada todos los días. Use alertas en el teléfono o las cajas de las píldoras que le ayuden a recordar que debe tomar los medicamentos.
  • Trate de dormir lo suficiente. No dormir lo suficiente puede provocarle más crisis epilépticas.
  • No beba mucho alcohol ni use drogas ilegales. Ambos pueden causar crisis epilépticas.
  • Si tiene una premonición (auras) antes de una crisis epiléptica, acuéstese de lado y alejado de objetos duros o filosos.
  • Lleve consigo un teléfono celular en caso de que necesite ayuda.
  • Asista a las citas programadas con su equipo médico.

En el baño

Los baños y las cocinas pueden ser lugares peligrosos para alguien que puede perder el conocimiento o caerse repentinamente. Aquí presentamos algunas cosas que usted puede hacer para que estos lugares sean más seguros.

  • Tome una ducha en lugar de bañarse en la tina; y asegúrese de que haya alguien cerca para ayudarlo si tiene una crisis epiléptica.
  • Use un tapete de goma o tiras antideslizantes en la tina o la ducha para disminuir el riesgo de caídas.
  • Asegúrese de que el drenaje de la ducha funcione bien. Instale una ducha con piso plano para evitar que se acumule agua.
  • Considere instalar un asiento para ducha con correa de seguridad.
  • Asegúrese de que el agua no esté demasiado caliente cuando se duche o tome un baño para que no se queme si pierde el conocimiento. Considere instalar un aparato anti quemaduras.
  • Siempre abra primero el agua fría y cierre por último el agua fría.
  • Use jaboneras que no sobresalgan hacia la ducha o la tina.
  • Use una afeitadora eléctrica en lugar de una hoja de afeitar. Evite usar afeitadoras eléctricas u otros electrodomésticos cerca de una llave abierta en caso de que se le caiga durante una crisis epiléptica.
  • Evite usar electrodomésticos cerca de una ducha o un lavabo.
  • Coloque una capa protectora o una alfombra para baño en el piso. Una superficie más suave es más segura si se cae.

En la cocina

  • Use el microondas para la mayor parte de lo que cocine.
  • Use una estufa eléctrica o a gas solo cuando haya alguien más en casa. Use los quemadores de atrás o un mini horno para evitar quemaduras.
  • Sirva las cosas calientes directamente desde la estufa a los platos.
  • En lugar de levantar los recipientes con cosas calientes, deslícelos sobre las mesadas. Use un carrito para transportar las cosas calientes hacia lugares más alejados de la casa.
  • Use platos y vasos de plástico o de papel en lugar de porcelana, cerámica o vidrio.
  • Use vasos con tapa para que no se derramen líquidos calientes y para no quemarse.
  • Use vajilla de plástico.
  • Use guantes largos para horno cuando saque la comida de un horno caliente para evitar quemaduras.
  • Corte la carne o el pollo con un cuchillo común y no con un rebanador eléctrico. Use alimentos que ya hayan sido cortados siempre que pueda.
  • Coloque las asas de las cacerolas hacia la parte de atrás de la estufa.
  • Evite cargar líquidos muy calientes.
  • Siéntese siempre que le resulte posible.
  • Guarde los elementos más usados en los estantes inferiores.
  • Mantenga los cables eléctricos y los electrodomésticos alejados del agua.
  • Asegúrese de que su hogar tenga una alarma de detector de humo en funcionamiento en cada nivel.

En la recamara

  • Considere usar un aparato de alerta de crisis epilépticas, un sistema de detección u otro monitor para alertarle a alguien cuando tenga una crisis.
  • Evite los marcos de la cama, los burós o las cómodas con bordes filosos o duros.
  • Duerma en una cama baja y no en una elevada. Use tapetes antideslizantes junto a la cama por si se llega a caer.
  • Si usted se sacude durante las crisis epilépticas, aleje la cama de las paredes, los radiadores, los burós y las superficies duras. Considere colocar un colchón o un cojín alrededor de la cama.
  • Asegúrese de que su pareja/cónyuge sepa que debe colocarlo de lado en caso de una crisis epiléptica.
  • No se tape la cara o la cabeza con una cobija mientras duerme. Duerma de lado o boca arriba.

En la casa

  • Cuando utilice herramientas al aire libre, use gafas de seguridad, guantes y calzado apropiado. Siéntese en una mesa baja.
  • Considere instalar “alfombra para exteriores” en las superficies duras.
  • En las barbacoas, pídale a otra persona que ase la carne.
  • No deje cosas tiradas en el piso para evitar tropiezos.
  • Tenga especial cuidado cuando usa herramientas como sierras circulares, perforadoras o máquinas de coser. Nunca use herramientas eléctricas solo y asegúrese de que tengan apagado automático.
  • Si durante o después de una crisis epiléptica usted suele deambular, trabe las puertas exteriores. Considere poner alarmas que alerten a otras personas que hay una puerta exterior abierta.
  • Evite planchar la ropa cuando esté solo.
  • Coloque almohadillas en las esquinas de mesas cuadradas y otros muebles con bordes filosos. Mejor aún, compre muebles con bordes redondeados. Los catálogos de artículos para bebés y niños pequeños ofrecen almohadillas especiales de muchas formas y tamaños.
  • No transporte velas encendidas por la casa. Colóquelas donde no las pueda derribar durante una crisis epiléptica.
  • No encienda velas o chimeneas cuando esté solo. No transporte por la casa cenizas calientes de la chimenea. Coloque protecciones alrededor de todas las chimeneas.
  • Tenga cuidado al usar electrodomésticos calientes. Use aparatos con apagado automático.
  • Evite fumar, tanto por razones de salud como de seguridad.
  • Instale un piso más blando en lugar de piso de madera dura. Considere instalar alfombras gruesas.
  • Coloque alfombra en las escaleras y al pie de la escalera para reducir las lesiones en caso de caídas. Retire las obstrucciones cerca de las escaleras.
  • Intente usar sistemas de calefacción que no requieran un radiador. Evite los calentadores no empotrados y evite los que se pueden caer con facilidad.
  • Si tiene radiadores, colóqueles cobertores encima

En la parte exterior de la casa

  • Si corta el césped, use una cortadora con una “manija tipo hombre muerto”. Este tipo de cortadora de césped deja de funcionar si usted suelta la manija.

En el lugar de trabajo

  • Hable con su médico para saber si ciertas actividades podrían poner en riesgo su salud o su seguridad. Por cuestiones de seguridad, algunos empleos podrían no estar disponibles si usted tiene crisis epilépticas.
  • Piense en los riesgos de seguridad en el lugar de trabajo y vea si puede cambiar algo para reducir estos riesgos. Considere instalar alfombra o tapetes acolchados en el piso alrededor de su área de trabajo.
  • Si eventualmente puede tener una crisis en el trabajo, considere hablar con su empleador sobre la posibilidad de crear un plan de respuesta ante crisis epilépticas de modo que los demás sepan cómo ayudar.  Este plan debe incluir:
    • Signos de advertencia de una posible crisis epiléptica.
    • Cómo y cuándo brindar ayuda.
    • A quién contactar si usted necesita otra ayuda.
    • Cuando llamar a una ambulancia.
  • Pídale a su empleador la oportunidad de enseñarles a sus compañeros de trabajo sobre la epilepsia. De esta forma podrá hablar sobre las preocupaciones o las ideas erróneas que pudieran
  • Tenga cuidado al subir escaleras. Si trabaja en alturas, use arneses o cinturones de seguridad para evitar caídas.
  • Evite lugares con temperaturas extremas o conestanques.
  • Tenga especial cuidado cuando esté cerca de maquinaria. Use equipo que cuente con apagado automático y protecciones. Use ropa de seguridad.
  • Trate evitar la falta de sueño o el agotamiento relacionados con el trabajo. Aprenda estrategias para reducir elestrés.
  • Tenga a mano una almohada que sus compañeros de trabajo puedan colocarle debajo de la cabeza si tiene una crisis epiléptica. Demuestre cómo colocar la almohada para evitar una posible sofocación.
  • Tenga ropa extra en el lugar de trabajo en caso de que necesite cambiarse después de una crisis epiléptica.

Durante viajes

  • No maneje sin una licencia válida. Verifique con la administración estatal de vehículos motorizados para conocer el reglamento de tránsito estatal.
  • Considere tomar el autobús u otro medio de transporte público, si lo hubiera.
  • Busque servicios especiales de autobús o taxi para personas con discapacidades.
  • Si anda en bicicleta, protéjase con un casco, rodilleras y coderas, si fuera necesario. En lo posible, trate de tomar calles secundarias.
  • Si está esperando el autobús o el tren, aguarde alejado del camino o del borde de la plataforma.
  • Si corre riesgo de caminar hacia algún peligro durante una crisis epiléptica, viaje con un compañero.
  • A veces lo mejor podría ser tomar un taxi o el uso compartido de un vehículo. Su seguridad amerita el costo extra.
  • No use escaleras mecánicas largas y empinadas. En cambio, use un elevador.
  • Lleve consigo información sobre su enfermedad, medicamentos y contactos de emergencia. Considere usar un brazalete de identificación médica.
  • Cuando viaje por avión, lleve una cantidad extra de medicamentos en la maleta de mano en caso de que se pierda su equipaje. Lleve medicamentos extra en caso de que se demore el regreso a casa.
  • Si es posible, viaje con otras personas.

Al aire libre

  • Cuando haga ejercicio, tome muchos descansos. Trate de mantenerse fresco.
  • Si va a empezar un nuevo deporte, conozca el deporte de antemano. Pregúntese, ¿me lastimaría si pierdo el conocimiento mientras hago esto?
  • El sistema de pares es mejor para la seguridad durante el esquí y la natación. Las albercas pueden ser más seguras que cuerpos abiertos de agua, como por ejemplo el mar o un lago.
  • Hable con su médico sobre las nuevas actividades y pregunte si necesita alguna precaución de seguridad.
  • Ande en bicicleta en los caminos designados y manténgase alejado de calles muy transitadas. Siempre use casco.
  • Considere informar a los supervisores, como por ejemplo salvavidas o entrenadores, sobre las crisis epilépticas y qué hacer si ocurre una.
  • Asegúrese de que la temperatura del agua no esté demasiado caliente antes de entrar en un jacuzzi.
  • Evite deportes como buceo, escalamiento de rocas o saltos ornamentales.

Seguridad para los niños

Muchos de los consejos de seguridad que ha estado leyendo pueden ayudar también a mantener a salvo a los niños. Como padre, usted tendrá que mantener el balance entre proteger a su hijo y ser sobreprotector. Aquí incluimos algunas otras cosas que debemos tener en cuenta cuando los niños tienen crisis epilépticas:

  • Considere usar un aparato de alerta de crisis epilépticas, un sistema de detección u otro monitor que le alerte cuando ocurre una crisis.
  • Evite los camarotes. Una crisis epiléptica en una cama elevada podría causar una caída.
  • Si su hijo tiene crisis epilépticas de caídas repentinas, puede ponerle un casco para evitar que se lastime.
  • Cuando amigos o familiares cuidan a su hijo, deles información sobre primeros auxilios para crisis epilépticas y deles su plan de respuesta ante crisis. Colóquelos en el refrigerador, junto al teléfono o en la sala de juegos donde los puedan encontrar fácilmente.
  • Asegúrese de enviar el plan de respuesta ante crisis epilépticas de su hijo y la información de primeros auxilios cuando se quede a dormir en la casa de alguien más. Las personas se sienten mejor cuando saben qué hacer.
  • Haga simulacros de crisis epilépticas para que los familiares sepan qué hacer y qué no hacer.
  • Pregúntele al proveedor médico cuándo llamar si ocurre una crisis epiléptica y cuándo llamar a los servicios de emergencia.