Si convive con la epilepsia, probablemente ya sabe muchísimo sobre crisis epilépticas. Pero como una mujer con epilepsia, es probable que tenga inquietudes específicas. Por ejemplo, sus hormonas y su período (ciclo menstrual) pueden verse afectados por sus crisis epilépticas. O puede querer saber más sobre quedar embarazada o la menopausia

Cada mujer con epilepsia es diferente. Conocer los posibles problemas anticipadamente puede ser de ayuda. Cuanta más información tenga, mejor podrá trabajar con su equipo de atención médica para mantenerse saludable, controlar sus crisis epilépticas y vivir conforme a sus deseos.

Mantenga un registro de sus períodos y sus crisis epilépticas

Las hormonas que causan su período mensual también pueden afectar sus crisis epilépticas. Las hormonas son químicos en la sangre que ayudan a controlar cosas como el hambre, el sueño, el estrés y el deseo sexual. Las hormonas femeninas llamadas estrógeno y progesterona controlan su menstrual período. La cantidad de estas hormonas en el cuerpo cambia durante los 28 días aproximados entre un período y el siguiente:

  • Los cambios en el equilibrio entre el estrógeno y la progesterona durante el ciclo menstrual pueden afectar las crisis epilépticas en algunas mujeres.
  • Algunas mujeres observan más crisis epilépticas justo antes o después del inicio del sangrado menstrual.
  • Otras mujeres pueden tener más crisis cuando ovulan, aproximadamente dos semanas antes de cada período.

Hable con su equipo de atención médica acerca de la utilidad de cambiar los medicamentos contra las crisis epilépticas o tomar medicamentos hormonales.

Hable con su médico acerca de la salud de sus huesos

Es importante tener huesos fuertes a lo largo de nuestras vidas. Tener huesos débiles facilita que pueda fracturarse un hueso si se cae. Algunas mujeres con epilepsia corren un riesgo más alto de tener huesos débiles. Esto se debe a que algunos medicamentos anticonvulsivos pueden debilitar los huesos con el correr del tiempo. Muchas cosas, incluso cuánto ejercicio con carga realiza, fumar, la dieta, la edad y los antecedentes familiares, también afectan la fortaleza de los huesos. En las mujeres, los huesos también pueden debilitarse después de la menopausia (cuando se detienen los períodos menstruales). Si le preocupa la salud de sus huesos, hable con su proveedor de atención médica. Pregúntele si precisa tomar un suplemento de calcio, un suplemento de vitamina D u otro medicamento para los huesos. También puede consultarlo acerca de someterse a una prueba para medir la fortaleza de sus huesos. Tome estas medidas para mantener sus huesos fuertes:

  • Haga ejercicio con pesas regularmente, como saltar, trotar, levantar pesas y caminar con un chaleco con peso o una mochila. Empiece con pesas ligeras y trote lento, y aumente gradualmente. Consulte a su proveedor de atención médica antes de empezar cualquier programa de ejercicios.
  • Consuma mucho calcio. La mejor forma de obtener calcio es consumir alimentos que sean altos en calcio. Productos lácteos (como leche, queso y yogurt) y vegetales de hoja, verdes (como brócoli y la col rizada) así como productos fortificados, como jugo de naranja, leche vegetal y cereales, son buenas fuentes. Algunas mujeres también toman suplementos de calcio (píldoras), pero es importante no tomar demasiado. Consulte a su proveedor de atención médica, si no está segura de cuánto necesita.
  • Obtenga suficiente vitamina D. Muchas personas no obtienen suficiente vitamina D y algunos medicamentos anticonvulsivos pueden reducir su nivel de vitamina D. Consulte a su proveedor de atención médica acerca de una prueba de sangre para determinar si necesita tomar un suplemento de vitamina D.
  • Hágase un chequeo de huesos. Una densitometría puede ayudar a guiar su tratamiento. Consulte a su proveedor de atención médica acerca de cuándo y con qué frecuencia debería realizarse un chequeo de esta naturaleza.

Escoja un método anticonceptivo que funcione para usted

Si desea utilizar algún anticonceptivo, asegúrese de utilizar un método que funcione bien para usted. En los Estados Unidos las píldoras para el control del embarazo que contienen hormonas son la forma de anticoncepción más popular. Otros métodos —como un anillo vaginal, una inyección o un implante que se coloca en el brazo, también utilizan hormonas. Los condones (masculinos o femeninos), el capuchón cervical, el diafragma y la esponja no usan hormonas; estos pueden no resultar tan efectivos para prevenir embarazos. El dispositivo intrauterino (“DIU”) es un anticonceptivo muy efectivo; algunos tipos no utilizan hormonas, otros, sí. Ningún método de anticoncepción es el adecuado para todos. Es importante saber que algunos medicamentos anticonvulsivos pueden quitarles efectividad a los métodos de control de la natalidad hormonales a la hora de prevenir embarazos. Si está tomando uno de este tipo, hable con su equipo médico. 

Si está tomando lamotrigina y va a empezar o a parar de tomar una píldora anticonceptiva, informe a su médico quien podrá ajustarle la dosis para evitar que sufra una crisis epiléptica o efectos secundarios. Hay muchos tipos de anticonceptivos. Hable con su equipo médico acerca de sus opciones.

Infórmese cómo pueda afectar la menopausia sus crisis epilépticas

La menopausia causa una disminución en el nivel de hormonas femeninas en el cuerpo, lo que hace que sus períodos mensuales disminuyan y luego se detengan. Esto normalmente sucede entre los 45 y los 55, pero algunas mujeres con epilepsia atraviesan esto a más temprana edad. A medida que las mujeres alcanzan la menopausia, los niveles cambiantes de estrógeno y progesterona pueden hacer que algunas mujeres tengan más crisis epilépticas.

Si está atravesando la menopausia y sus crisis epilépticas están empeorando, hable con su doctor. Es posible que tenga que tomar otro medicamento anticonvulsivo o cambiar la cantidad de medicamento que toma. Si tiene muchos sofocos y otros problemas durante la menopausia, su doctor podría sugerirle una terapia de reemplazo hormonal (TRH) para ayudarla a sentirse mejor. La THR no es adecuada para todos y puede hacer que algunas mujeres sufran más crisis epilépticas 

La menopausia no es lo único que puede hacer que usted tenga más crisis epilépticas a medida que envejece. Si nota algún cambio en sus crisis, asegúrese de hablar con su doctor sobre esto. 

Embarazo y crianza

La mayoría de las mujeres con epilepsia tienen embarazos normales y bebés saludables. Deberá tomar algunas medidas adicionales para mantenerse saludable, controlar las crisis epilépticas y mantener a su bebé a salvo.

Si tiene epilepsia, sus hijos tienen una posibilidad un poco mayor de desarrollar epilepsia en comparación con otros niños cuyos padres no tienen epilepsia. Sin embargo, es mucho más probable que sus hijos no desarrollen epilepsia. Si está preocupada, consulte con su doctor sobre un asesor genético.  

Hable con su médico antes de quedar embarazada

Antes de quedar embarazada, pida una cita para ver a su médico. Tener una crisis epiléptica mientras está embarazada podría ser peligroso para usted y su bebé que esta por nacer; controlar sus crisis epilépticas es muy importante. También es importante saber que algunos medicamentos anticonvulsivos pueden aumentar el riesgo de defectos congénitos en el bebé (problemas con el desarrollo físico o intelectual). Usted o su médico pueden hablar acerca de los riesgos y los beneficios de tomar su medicamento anticonvulsivo durante el embarazo. Puede que su médico reduzca las probabilidades de defectos congénitos reduciendo la dosis, el tipo o la cantidad de medicamentos que toma antes de quedar embarazada.

La mayoría de las mujeres deberán seguir tomando los medicamentos anticonvulsivos durante el embarazo, pero hay formas de reducir el riesgo de defectos congénitos de su bebé, como, por ejemplo:

  • Tomar menos medicamentos, si normalmente toma más de uno.
  • Tomar una dosis más baja del medicamento anticonvulsivo.
  • Tomar un medicamento anticonvulsivo diferente que sea más seguro para el bebé.
  • Parar con el medicamento anticonvulsivo (si sus crisis epilépticas están bien controladas).

También conviene consultarle a su médico si necesita tomar vitaminas prenatales o ácido fólico (también llamado folato) antes o durante el embarazo. Los cambios en su cuerpo durante el embarazo pueden cambiar la forma en que absorbe la medicina anticonvulsiva. Es posible que deba controlar regularmente el nivel de medicamento en la sangre o realizar cambios en la cantidad de medicamento que toma. Algunas mujeres, deberán aumentar la dosis de medicamento durante el embarazo. Si este es su caso, recuerde consultar a su médico para ver si es que tiene que cambiarlo después de dar a luz.

Si está teniendo dificultades para quedar embarazada, hable con un especialista

Si ha estado intentando tener un bebé durante algún tiempo, consulte con un especialista en fertilidad que esté familiarizado con el tratamiento de mujeres con epilepsia para averiguar por qué está teniendo dificultades para quedar embarazada.
La causa más común de infertilidad en los Estados Unidos es el síndrome del ovario poliquístico (SOP), una enfermedad que afecta las hormonas y la fertilidad de las mujeres. Las mujeres con epilepsia tienen más posibilidades de tener SOP.

Tener SOP significa que sus ovarios no pueden liberan un óvulo todos los meses lo que hace más difícil lograr un embarazo. Estos son algunos de los signos del SOP:

  • Períodos irregulares, más abundantes
  • Aumento de peso, especialmente en el vientre
  • Crecimiento de vello en el rostro y el cuerpo
  • Acné o granitos y piel grasa

Si ha notado estos signos, hable con su médico. Puede realizarse exámenes para determinar si tiene SOP o si hay otras razones causantes de infertilidad. Si tiene SOP, su médico puede sugerirle un cambio en el medicamento anticonvulsivo o darle un medicamento hormonal para ayudarla.

Tenga un embarazo saludable y seguro

Tome estas medidas durante el embarazo para mantenerse usted y a su bebé saludables y seguros.

  • Coma alimentos saludables, manténgase activa y duerma lo suficiente.
  • Tome las vitaminas que su médico le recomiende, incluso ácido fólico.
  • Tome las medidas necesarias para evitar las crisis epilépticas. Conozca y evite los factores que la llevan a crisis epilépticas — y tome los medicamentos anticonvulsivos todos los días
  • Si sus crisis la hacen caer, evite las escaleras y los lugares altos tanto como sea posible.
  • Saque el máximo provecho de las citas con su médico.
  • Hágale preguntas y comparta todas las inquietudes que tenga.
  • Hágase los análisis de sangre a tiempo.
  • Planifique cómo cuidará de su bebé de manera segura.
  • Pida ayuda si la necesita; tener un bebé es emocionante, pero también puede ser estresante.

Hable con su médico acerca de amamantar a su bebé

La mayoría de las mujeres con epilepsia que toman medicamentos anticonvulsivos pueden amamantar. Puede haber algo de medicamento anticonvulsivo en la leche, pero es una cantidad menor que la que el bebé extrajo de su sangre durante el embarazo. Hable con su médico acerca de los beneficios y los posibles riesgos de amamantar. Pueden sugerirle que no amamante si está tomando un medicamento que puede causarle demasiada somnolencia a su bebé.

Si no dormir lo suficiente es un factor que resulta en crisis epilépticas en su caso, recuerde que amamantar puede interferir con su sueño. Su médico puede sugerirle que, le dé biberones. Puede amamantarlo durante el día y pedirle a su cónyuge o a algún otro miembro de la familia que le dé el biberón por la noche para que usted pueda dormir.

Tome medidas para mantener a su bebé seguro

Hay muchas cosas que usted puede hacer para mantenerse usted y a su bebé a salvo. Dependiendo del tipo de crisis epilépticas que tenga, es posible que no sea necesario que tome todas estas medidas. Su médico o su enfermera pueden sugerirle algunas otras medidas que tomar. Para cuidar de su bebé con seguridad:

  • Dele a su bebé un baño de esponja en el piso cuando esté sola.
  • Solo dele al bebé un baño en una tina cuando haya otras personas con usted
  • Siéntese en el piso para amamantar al bebé.
  • Cambie al bebé sobre una almohadilla en el piso.
  • Caliente el biberón en la cocina y llévesela al bebé en otra habitación.
  • Utilice un coche de bebé para desplazar al bebé de una habitación a otra.
  • Tome los máximos cuidado para hacer que su casa sea segura para niños.
  • ¡No tema pedir ayuda!